jueves, 22 de marzo de 2012

Una Simple Lista

En el momento en que de repente comienzas a ver las cosas de una forma bastante distinta a todos los demás, ahí es cuando empiezan los problemas. Ya que todo en esta vida está marcado por un lineamiento del cual, realmente, pocos se atreven a no seguir; puedo decir que soy uno de ellos; y eso no quiere decir que soy un rebelde sin causa. Entonces, ahí, llegas tú con una visión diferente y todos te empiezan a señalar con el dedo por la más mínima tontería que pienses, digas o hagas, luego a raíz de esto te juzgan de mala manera… sin antes si quiera conocerte.

Los prejuicios, benditos prejuicios, muchos se dejan llevar por ellos, tantos encierran su “verdadero yo” por el tonto pensamiento del “¿Qué dirán?”. Sin sentarse un momento y simplemente pensar “esta es mi vida, no de los demás”.

Cuando ves todo distinto a aquellos que te rodean, o al menos gran parte de las cosas, te das cuenta de que las personas pierden la propiedad de lo más importante que pueden tener en este mundo, su vida. Tanto se privan de hacer o pensar algo diferente para de esta manera no ser señalado por aquel -condenado- dedo que solo te sabe decir “tú eres el que está equivocado”; cuando la verdad, no es así.

Basta de charlas, empecemos a decir las cosas como son, empecemos a pensar como a nosotros nos plazca, sin dejar que otro venga y te pisotee porque tú no concuerdes con lo que él siempre ha pensado que es lo “correcto”, con lo que la sociedad siempre ha dicho “esta es la verdad y nadie la puede negar”. Si todos se dejan llevar por la misma mentira, entonces, todos creerán que saben la pura verdad.

Aquí es cuando llego yo y me siento y te digo lo que yo veo, no sé si tú estés de acuerdo conmigo o no, realmente no me interesa, simplemente aquí te dejo esta lista para que al menos pienses que todo puede ser ligeramente distinto a como siempre te lo han dicho:

· Empezaré con un simple ejemplo para que comprendas, aunque sea un poco, qué rayos estás leyendo. Todos ven una manzana, digamos que es de color rojos, y dicen “aja, esta es una simple fruta y ya”. Yo llego y te digo capaz sea una simple fruta para ti, pero para mí puede ser el bocado que necesita un pequeño niño que se muere de hambre o tal vez la última comida que vayas a probar en tu patética vida y por esto debes disfrutar cada mordisco que le des a ella. Ahora ves, ¿ves que no es una simple manzana?, que seguramente ibas a desechar porque te parecía de poca importancia o simplemente dejaría que se pudriese por muchos días, sin siquiera probarla, porque para ti es eso, una simple manzana.

Ya que habéis visto por donde van los tiros… proseguiré con la lista. Este es el momento en el que debes pensar “este tipo está loco”, puedes marcharte si gustas o seguir leyendo la lista a ver qué cosas podría haber escritas en ella.

· Algo como que muchos, oyen una simple canción, una y otra vez, puede que les guste y no sientan más allá de eso, que solo les agrade el ritmo o la voz del cantante o simplemente como está de moda la escuchan para convencerse a ellos mismos de que “¡sí! ¡me encanta!”, jajaja. O tal vez tú no seas de esos, que solo oye una canción y ya, tal vez tú piensas como yo que una canción encierra todo un mensaje, que cada melodía de ella puede ser un renacer de nuevos pensamientos o el génesis de un cúmulo de ideas que podrías usar para crear algo como esta simple lista. La música se siente, no solo se escucha, puede hacer hasta el efecto de cualquier droga, de las que muchos son adictos, a diferencia que esta no te afecta tu salud, simplemente, nutre tus pensamientos, tu imaginación, tu subconsciente. Esa es la esencia de la BUENA música, indiferentemente el género que te guste, si la canción realmente fue hecha con el alma, esta te llegará a la tuya y moverá tu mundo como en un propio cuento de hadas. Obviamente si no es así, solo escuchas una canción vacía, sin tacto, sin esa esencia y estás mal gastando tu tiempo con algo que no vale nada (y no hablo del dinero). Hay mucha música buena, más que las que realmente no transmiten nada; ahora queda de tu parte descubrir cual es la que de verdad te llena. Si sabes usar la música, créeme que podrás lograr cosas realmente inimaginables.

La lista es muy larga y si haz llegado hasta aquí te puedes dar cuenta que cada punto en ella es bastante extenso. Ya a este punto o tienes tu toque de locura o simplemente lees todas estas palabras porque eres demasiado curioso; espero que sea por la primera opción, así que prosigamos; intentaré ser breve.

· Lo que muchos ven como una simple y entretenida película, otros podríamos verlo como una enseñanza de vida de los errores que alguien pudo haber cometido, de los cuales se arrepintió y aprendió la lección de ellos. También ese montón de imágenes que pasaron por tus ojos pueden encerrar una verdad o una mentira oculta que aquel director te quiso lanzar de manera indirecta, aunque muchas veces son bastante obvios, para simplemente hacerte reaccionar o burlarse en tu cara mientras tú te estás riéndome porque piensas que es solo una película de comedia. Tú la vista como una película y ya, yo la vi con unos ojos muy distintos a los tuyos y por ende saldré, de alguna manera, beneficiado de eso.

Un loco ejemplo, lo sé, pero es la verdad del asunto. Espero que ya estés comprendiendo todo y empieces a ver esto de una forma distinta a cómo lo hiciste apenas empezaste a leer la primera línea. No quiero extenderme, ya que hay muchos puntos más en esta lista, pero aquí te diré un último punto que englobará gran parte de ella… dependiendo de la manera que tú la entienda; todo depende de vos.

· Suena una melodía, muchos la ignoran, se escuchan unas palabras, a pocos les interesan, se escriben muchos versos, nadie se molesta en leerlos, se viene abajo el mundo que habitamos, nadie se da cuenta que el planeta es inmortal pero nosotros no… El dinero no es la prioridad en esta vida, para algunos es el intravenoso que los anima día a día, un apretón de mano puede simbolizar una firme alianza, igualmente muchos ni se molestan en verte a la cara, una sonrisa de esa persona especial puede alegrar todos tus días, pero muchos prefieren la lujuria y vivir en una perpetua melancolía; arrepintiéndose de haber dejado que esa persona se marchara, simplemente por querer “gozar la vida”; un beso que puede cambiar todo tu universo, pero claro, todos prefieren pensar solo en sexo, un amigo que te está ahí todos los días, pero los demás prefieren miles de falsas amistades para decir que son los más populares en esta vida, un momento de silencio, todos prefieren un ruido que destruya la paz que existe en cada momento. Una lista en la que expreso muchas cosas para que alguien se de cuenta de que uno está lleno de buenos deseos, pero nadie se molesta en leerla y prefieren pensar “él es un enfermo”…

jueves, 15 de marzo de 2012

La Noche Que Te Vi

Un sonido muy molesto, que se repetía constantemente, me despertó de un sueño profundo. Estaba solo en mi cuarto, rodeado por la oscuridad, ahí me quedé acostado por unos minutos pensando y meditando cosas de la vida, hasta que…

Volvió a escucharse aquel molesto sonido, era el transmisor que tengo mi mesa de noche. Lo tomé a ver quién rayos me buscaba tanto a estas horas de la noche; eran como la una de la madrugada. Tenía varias llamadas perdidas de una buena amiga, así que decidí marcarle para saber cuál era su insistencia en contactarme.

Me atendió al segundo, lo primero, y lo único, que me dijo fue “hay un negocio muy importante que atender, ven al Bar ¡ya!”. El Bar, ese sitio que mencionó es un lugar común y corriente, ese es su nombre y es uno de los locales nocturnos más lujosos de la ciudad; hasta me atrevería a decir del planeta.

Me alisté rápidamente, me puse mi mejor pinta para atender aquel “negocio”, por así decirlo, mi “uniforme para atender clientes”, mi leal chaqueta de cuero. Tomé mis llaves y salí volando para allá; no es literal, sí salí volando en mi vehículo, ¡este es el futuro!

Ya cuando estaba a punto de llegar podía divisar el gran letrero, muy colorido y atractivo, de aquel local al que me dirigía; este está escrito en alguna lengua extraña alienígena; por esto nosotros los humanos preferimos decirle “El Bar”.

Parqueé mi vehículo y ya en la entrada vi a mi amiga que me estaba esperando. Le susurró al guardia al oído y este me dejó pasar sin preguntar y sin hacerme la debida revisión que hacen –o que deberían hacer- en todos los locales nocturnos.

Entré al lugar y había ya una gran fiesta armada. Noté que es bastante grande, con montones de luces, la música a todo dar, por cierto que era bastante buena, y montones de personas bailando en un aura de éxtasis, que fácilmente contagiaba a cualquiera. Mientras caminaba por el lugar agarrado de la mano de mi amiga, la cual me guiaba hasta el lugar donde deben estar nuestros clientes. En ese instante la vi, vi a una chica hermosa que hizo que todo mi mundo se pusiese en cámara lenta, nos miramos fijamente y ella apretaba sus labios como señal de que quería que me le acercase.

En ese momento escucho a mi amiga presentarme frente a los clientes; y yo ahí todo distraído. Estos eran unas extrañas criaturas, que su mal aspecto equivalía a la cantidad de dinero que llevan en sus bolsillos; por si aun no me entendiste, pues sí, tienen la misma cantidad de capital que unos diez planetas juntos podrían recolectar.

Mientras me incliné, en señal de respeto ante mis clientes, noté que la chica, que en solo un segundo me flechó, estaba a solo una mesa de nosotros y se me quedaba mirando. Claro, a quién no le llamaría la atención alguien que se siente con los seres más ricos de la galaxia entera.

Empezamos a discutir el negocio, a ver de qué se trataba todo esto, mientras los meseros no paraban de servirnos tragos y tragos, más cantidades exorbitantes de comida. Estas criaturas tragaban como si fuese el último día de su vida. Avariciosos, codiciosos, sí, son detestables pero, al fin y al cabo, son mis clientes.

Mientras estábamos en todo este asunto, no podía dejar de pensar en aquella chica que se volteaba constantemente hacia nuestra mesa. Uno de estos alienígenas, que no sé cómo rayos sabía que era una mujer, se percató de toda esta situación y empezó a mofarse de mí, mientras que con su asqueroso cigarrillo me usaba de cenicero sobre mi preciada chaqueta. No sacaba mi arma y le volaba los sesos porque me iba a volver el hombre más buscado en toda la galaxia; ¡qué lástima!

Sí, debo aguantarme cualquier comentario despectivo o acción que me incomodase de estas criaturas; el único consuelo es que a estas les encanta cuando uno les responde de forma astuta y de esta manera demostrarles que no eres ningún tonto.

La criatura que me usaba como cenicero, y que no paraba de hacerlo, llamó a la chica para que se sentase con nosotros. Por más tentadora que se viese la oferta, ella no era ingenua y sabía que aceptar cualquier ofrenda de estas criaturas, obviamente fuera de un negocio, era un GRAN ERROR que muchos cometían; simplemente porque lo mejor que te podía pasar era que te matase de una forma rápida y poco tortuosa. Todo esto me hizo darme cuenta que la chica tiene algo distinto, además de su belleza despampanante, hay algo en ella que sencillamente me vuelve loco.

Decidí levantarme, para aprovechar la oportunidad, y me acerqué a ofrecerle un trago, de esta manera logré conseguir una excusa para sentarme junto a ella. Estaba muy apenada y con su dulce voz me dijo “estaba esperándote” y en ese instante, sin pensarlo dos veces, besé sus suaves labios; al parecer arriesgarme valió la pena. Todo fluyó perfectamente, era un momento mágico, que simplemente no parecía cierto.

De repente se escuchó un ruido aterrorizante y el local por completo fue sucumbido por el silencio. Un grito rompió aquel silencio y lo siguiente fue la alarma de la ciudad que empezó a sonar estrepitosamente. Todo el mundo empezó a huir despavoridos, sabía lo que sucedía; créeme que no es nada bueno.

Tomé a la chica y salimos corriendo hacia donde esta mi vehículo. Al salir vimos la ciudad a oscuras y solo se notaban los destellos de las armas disparándole a aquella gigantesca criatura. Como era de esperase mi vehículo no estaba, la plataforma de aparcamiento estaba completamente destruida.

Corrimos hacia la única nave de emergencia que quedaba en aquel local. El conductor nos dijo “tienen suerte; porque este es el último que queda en la ciudad”. Nos subimos junto a otras personas, que se notaba que el terror se las comía vivas. Para mí no era primera vez que veía una de estas espeluznantes criaturas arrasando con una ciudad entera; me he encontrado en situaciones parecidas en muchos de mis viajes de “negocio”, y en hasta en algunas mucho peores.

La chica apretó fuertemente mi mano mientras la nave recorría por encima de la ciudad y así veíamos las hordas de zombis que acompañaban a esta monstruosidad. Eran todas las víctima, de esta y quién sabe de que otra ciudad, que iban cobrando vidas por donde sus pasos las llevaran.

En ese ambiente tan espeluznante, y frente a ese panorama tan apocalíptico, abracé a la chica y le dije: “tranquila, no te abandonaré, verás que siempre estaré aquí contigo; ya todo va a estar bien”. Ella me sonrió y sin decir ni una sola palabra me besó.

lunes, 5 de marzo de 2012

Tan Solo Un Segundo


En un momento en el que me siento perdido, en donde nada tiene sentido y lo poco que lo posee lo pierde con una facilidad, tan increíble. Ese es uno de los instantes, que muchas veces parecen interminables, en donde no soy capaz de agarrar un pedazo de papel para poder expresarle a alguien todo eso que pasa por mi mente, para lograr tomar un bolígrafo y de mil maneras escribirte todo esto que por ti siento.

Es difícil contener todo eso, por tanto tiempo. Simplemente pierdo el control de mi mente y pareciera que mis pensamientos harán mi mente estallar.

Es imposible, resulta ser toda una Odisea arrancar todos esos sentimientos ocultos y reprimidos que contengo dentro de mí. Ni con mil tragos de cerveza, ni con mil gotas de aquel buen vino, logro deshacerme de todo esto que, día a día, me vive abrumando los pensamientos.

No me deja pensar, no me permite sentir, me ciega del mundo que me rodea y me arroja a un hoyo negro lleno de pura soledad. ¿Sabes qué es sentirte tan cerca?, tenerte ahí pero, que a la vez, estés tan lejos.

Vieras como se sienten de vacías mis manos, en esas noches en donde tú no estás. Pareciera que tuviese un montón de sangre cubriéndolas y por eso nunca lograr que venga alguien y alivie todo este terrible sufrimiento. Puedo ver como las gotas corren lentamente; por ese veneno que me vive asesinando en cada segundo que pasa y que no te tengo. No tener a alguien que llegue y sostenga mi mano tan fuerte que me salve de esta pesadilla que no quiere abandonarme.

Ahí estás tú de nuevo, en esta noche tan fría, en la que quisiera que nuestras mentes volasen muy lejos; para así nunca regresar a esta terrible realidad. Ahí estás tú de nuevo, cantando una canción para hacerme sentir mejor, para hacer más fácil todo esto; con tu dulce voz siempre dominando, uno a uno, mis pensamientos.

De repente, ya no estás aquí de nuevo y te grito que no te vayas, que haría lo que sea por verte sonreír en cada día de nuestras condenadas vidas. Ya no te siento, ya no estás aquí, ya hiciste tu viaje, esta noche, para dejarme aquí solo una vez más.

Le vivo cuestionando al destino el porqué de todo esto que vivo. No comprendo por qué siempre te terminas yendo, por qué se repite, una y otra vez, la misma historia, con ese estúpida final. Una escena dibujada en la que yo le estoy gritando a la oscuridad todo esto que siento, todo esto que no logro contener, un cúmulo de pensamiento y sentimientos que solo te incluyen a ti, a ti, a ti. Repetida infinitas veces, sin encontrar la manera de hallar ese camino, tan añorado, tan imaginario.

Encontrar ese camino entre todas estas tinieblas, entre toda esta guerra de “odio y amor”. Donde un montón de sentimientos me hacen llevar un camino a ciegas; en el cual nunca sabré qué me podré encontrar, con quién me podré topar.

Hasta que llegue el momento en el que, después de haber pasado por todo esto, finalmente me encuentre contigo y la vida me pueda regalar lo que es sentir uno de tus besos. En donde logre sentir lo que es tenerte ahí, entre todo este cataclismo, y saber lo que es abrazarte por tan solo un segundo; que quisiera que durase toda una eternidad…

lunes, 27 de febrero de 2012

La Rosa Negra


Otra noche como cualquier otra que empieza. Me levanté y me preparé para realizar mi debido oficio. Muchos consideran que lo que hago es deplorable, otros lo ven como un “mal necesario”. Realmente al pueblo le conviene mi trabajo, a los burgueses, a la realeza, a todos; hasta a mí.

¿Qué si recibo una buena paga?, no puedo quejarme; sabes, ya es mucho con que me mantenga “sano y salvo”. Claro, no creas que uno puede equivocarse, nada de eso. El más mínimo error le costó la vida a más de uno de mis compañeros.

Pobres hombres, pobre de mí. Sabemos que lo que hacemos no tiene perdón, pero lo irónico es que a la vez somos unos “héroes”. Yo prefiero verlo como aquel bien que necesitamos pero, que al fin y al cabo, solo pocos realizamos. Veámoslo de esta manera, es como cuando estás enfermo y debes tomarte una asquerosa medicina para mejorarte y evitar una desgracia, así mismo es.

¡Se me hace tarde!, y yo aquí pensando tantas tonterías. Tocan la puerta y escucho a uno de los míos gritarme “¡apresúrate!, que no tenemos todo el día”.

Antes de salir, me despido de mi querida esposa, ella siempre me ve con esos tristes ojos llenos de agonía por no saber si en la mañana me volvería ver. –Tranquila cariño esto no es más que una rutina -le dije para que calmarla-, le di un beso y sostuve fuertemente su mano, -sabéis que me preocupa verte marchar a tan terrible oficio que realizáis -ella expresó. Luego, con el poco tiempo que me quedaba, me dirijo a despedirme de mi pequeña hija, me agaché a abrazarla, -cuídate padre, traedme una rosa roja, como lo hacéis todas las noches -me dijo inocentemente mi hija.

Finalmente salí de la casa, -¡qué tanto tardabais!, mientras más rápido terminemos con esto, será mejor -me dijo mi amigo-, -lo sé, lo sé, ¡en marcha! –le repliqué.

Nos encontramos con parte del grupo y nos dijeron que los demás nos esperaban cerca del punto de encuentro con “la mercancía”.

La noche es oscura, la luna no brilla, definitivamente es el momento para hacer lo que debemos; por mas que cuando estamos cerca de ello, provoca ya no seguir con esto, pero es algo que sabemos que no es mas que un simple sueño.

Ya estamos todos juntos, finalmente, y nos dirigimos al punto de encuentro, acompañados de ese silencio tan aterrorizante y perturbador. Aunque ya esto es costumbre, uno difícilmente puede adaptarse a semejante atrocidad.

-Llegamos al lugar, démosle un último vistazo a estas pobres chicas –dijo el líder del grupo-, uno de nosotros quitó el manto que cubría sus rostros, en ese instante, todos quedamos paralizados con la belleza tan impactante que una de ellas posee. Ambas mujeres deben ser sumamente atractivas, es parte del trato, el asunto es que una de estas chicas tenía unas facciones tan perfectas que nos dejó sin palabras. -¡Vaya!, ¡vaya! –expresó el líder interrumpiendo aquel silencio incómodo-, - esta chica en particular capaz nos la valgan como una ofrenda adicional.

De repente sentimos un frío alrededor de nosotros, son ellos, ya están aquí. En segundos, cuatro de ellos nos rodearon y vimos como otro apareció entre las sombras. Este lucía como aquel que siempre se presenta para cerrar “los tratos”.

-Linda noche, ¿no? –nos dijo aquella criatura-, parece que hoy tenemos una ofrenda especial, puedo olerla en su sangre… su sangre tan apetitosa. –¡Termina con esto! –gritó nuestro líder- . –Mantente al margen patético humano- expresó uno de los guardianes a punto de desenvainar su espada-, -tranquilo Xirev, no trates así a aquellos que nos sirven la comida más especial y más fina para nuestro Señor Vampiro –dijo el vampiro que cerraría el trato.

Pasaron los minutos mientras aquel vampiro diplomático hablaba con el líder de nuestro grupo acerca de los beneficios que le traerían a nuestro pueblo estas dos nuevas chicas; especialmente esa del atractivo tan llamativo.

Ya era la hora de terminar con este horrible negocio, -¡traedme a la primera de ellas! –gritó el vampiro diplomático. Le acercaron a la chica “menos llamativa”, para que así “dejar lo mejor para el final”. El vampiro sacaba una rosa blanca, tan blanca como la mismísima muerte, y la bañaba de sangre cuando hacía la “pequeña” degustación del cuello de aquella chica; para así asegurarse de que fuese apta para ser una elegida del Señor Vampiro.

La mujer con los ojos, la boca y las manos vendadas no hacía más que chillar del terror y del dolor; ya que no comprendía qué era lo que estaba pasando. La otra mujer estaba en absoluto silencio, no tenía ninguna expresión en su hermoso rostro que demostrase que estaba asustada.

Cuando el vampiro diplomático terminaba con la primera chica venía siempre hasta mí, no sé por qué especialmente hasta mí, y siempre me dejaba la, ahora, “rosa roja”, en mis manos. Capaz este sabía, de alguna manera, que mi hija siempre las quería, ¡qué se yo!, de pensar que siempre ha sido así cada vez me llenaba de mucha más preocupación.

-Todo está bien con esta, traedme a la siguiente y terminemos con esto –dijo el vampiro muy satisfecho. Le aproximaron a la hermosa chica y este se quedó admirándola unos minutos, detenidamente, dándose cuenta de que esta chica sí que es especial. –Si como luce es su sabor, esto complacerá mucho a nuestro Señor –expresó el vampiro con una sonrisa malévola en su rostro. Tomó otra rosa blanca y mordió a la pobre joven.

En un instante el vampiro zafó sus colmillos de la piel de aquella chica y escupió alguna especie de sangre de tonalidad oscura, muy oscura. -¡Xirev!, ¡acaba con ella! –ordenó el vampiro diplomático a uno de sus guardianes-, este saltó, con su espada en mano, sobre la chica y ella lo mandó a volar con unas sombras negras que salían de sus manos. La chica con su fuerza se había desatado, en un segundo, y luego descubrió su mirada oscura, se volteó, me miró fijamente y con un dedo me señaló que guardase silencio.

Desperté desorientado y sin saber qué había ocurrido. Me coloqué de pie, me sentía muy debilitado, me di cuenta que todos habían muerto, los vampiros, mis compañeros, hasta la otra chica; todos esa noche conocieron a la muerte, todos menos yo. Solo quedaba algo de ella, de aquella chica o lo que sea que fuese, la rosa blanca con la que el vampiro bañó su sangre, la rosa blanca que se había convertido en una rosa negra.

martes, 7 de febrero de 2012

Las Notas del Final

Había llegado el momento. Ya las notas del piano empezaban a sonar, una a una, poco a poco, señalándome que debía de tener sumo cuidado.
-Os acompañaré -me decía el que tenía a mi lado-, -eres valiente al pronunciar esas palabras. Valiente... pero tonto - le repliqué-, -¿alguien más se nos une?, hable ahora o calle para siempre, no hay tiempo para charlas.
Todos se quedaron callados, solo tres de ellos dieron un paso adelante y dijeron como en coro "a su servicio". -Muy bien, ¡pues en marcha! -fueron mis últimas palabras antes de partir.
Tomamos las armas y abrimos la puerta. Los demás se quedaron atrás, como cobardes que eran; porque al instante que salimos de la habitación, todos murieron mientras las suaves notas de aquel piano sonaban.
Los cuatro que iban conmigo, tal vez, no durarían mucho. A mí solo me importaba terminar con más de un aliento en esta bella noche alumbrada por la luna.
-¡Alto! -dije en un pequeño susurro para que nadie nos escuchase. Sabía que ellos estaban aquí y los que me acompañaban ni cuenta de eso se daban; el miedo los consumía, porque la muerte asechaba.
De repente, vimos salir de las sombras a uno de ellos. Este, con su respiración tan fuerte, me miró fijamente, ignorando a los otros cuatro, levantó su brazo y con una de sus garras me señaló. Era más que obvio que esa era alguna clase de señal para decirle al centenar que lo acompañaban, y que nos rodeaban, que yo era, posiblemente, el único reto aquí para ellos.
-¡Desenvainad sus armas!, ¡si esta noche morimos, bañemos la luna con sangre de valientes! -grité yo para expresar el poco temor que le tenía a estas criaturas. Sé que ellas me entendieron, sé que nos superan en número, en fuerza, pero no llegué hasta aquí para morir sin al menos llevarme a uno conmigo.
La criatura que me señaló empezó a emitir un aullido tan perturbador, tan atemorizante. Era el sonido de la muerte anunciando que había llegado para llevarnos.
Empezaron a salir por todos lados, peleamos y peleamos, danzamos con nuestras espadas entre la sangre de estas horripilantes criaturas.
Eran demasiadas... cayó el primero de nosotros... ci como se devoraban al segundo... al instante el tercero no duró más que unos segundos. Solo quedábamos el primero que se ofreció a no morir como una liebre asustada y yo.
Nos pusimos de espaldas y seguimos aniquilando a estas criaturas mientras el piano solo sonaba y sonaba.
Cuando me di cuenta, este último guerrero cayó sobre mi espalda. Ahora solo éramos yo, el montón de criaturas que me rodeaban, la sangre que cubría por completo mi espada y la muerte.
Las criaturas detuvieron su ataque; me faltaba el aire de lo agotado que estaba. De repente, se empezó a acercar a mí la criatura que con su dedo me había condenado.
Se paró frente a mí intentando aterrorizarme, pero no lo lograba. ¿Cómo vas a temerle a alguien si la muerte es tu único acompañante?. Estaba cansado de esto, -haz cometido un error criatura asquerosa, -te paraste frente a mí y parece que no me habías escuchado decir que si la luna se bañaba con mi sangre... Pues con la tuya también lo haría -le expresé con valentía.
En ese momento las notas del piano sonaron una vez más hasta que... ya no podía oírlas más.

lunes, 30 de enero de 2012

Mejor cierro los ojos


Vivo en una oscuridad absoluta en la que mis pensamiento se pasean de un lado al otro sin que nadie los detenga. La lluvia cae cuando me siento solo, triste, todo se inunda cuando la esperanza se ha ido. La lluvia a veces no cesa, la verdad esto no me molesta, lo que si no quiero es sentir que tengo un vacío al lado mío.

En esta oscuridad me doy cuenta de que todo puede ser cómo yo quiera, a veces en ella las cosas se salen de control y pareciese que algo más controlase este mundo en el que aparentemente me la paso solo. Si te pones a pensar mucho, pareciera que la oscuridad se apodera de todo, si no te pones a pensar en nada, ves cosas salir sin ser esperadas.

A veces el cielo es azul, en otros momentos es rojo como la sangre y en algunas oportunidades está totalmente negro. Si te quedas viéndolo detalladamente puedes percibir que algo se mueve, puede ser una cosa, o dos, o tres, no sabemos, ni cuántas serán, ni, exactamente, qué podrá ser todo eso.

Un vacío en algunos momentos se apodera de este extraño pensamiento, esta sensación es horrible, el hecho de sentir que no hay nada ni nadie, que estás tú, intentando entender qué pasa, pero no logras descifrar nada. El tiempo pasa lento, muy lento, tan lento que un segundo se puede volver una eternidad cuando sientes que no hay nadie que te pueda dar la mano.

Criaturas por doquier, esto parece de película, todo lo que una vez soñabas, lo tienes ahora frente a tu cara. Muchas te saludan, otras simplemente te ignoran, parecen ser inofensivas, pero es mejor no averiguarlo. En el cielo no vuelan aves si no dragones gigantes que cuando el ambiente te molesta forman ríos de sangre. Hay zombis por todas partes, caminan, caminan y caminan, solo eso, buscando –me imagino- que algún alimento, pues yo mejor ni me les acerco.

Este mundo cambia constantemente, algo produce un alteración en todo esto. Hay momentos que ves grandes murallas y en otros simplemente vez un mar de lágrimas. Puedes llegar a ver personas muy animadas y que de repente se empiezan a transformar en algo indescriptible, una cosa con unas alas gigantes, todas se elevan por los aires y queman pueblos sin dejar vivo a nadie.

Aquí la gente es feliz, a pesar de que un cataclismo venga y lo destruya todo, al final las personas no dejan de sonreír. Es impresionante cómo encuentran la manera, cómo consiguen siempre una razón para volver a levantarse y seguir con su vida. Todos se respetan, se toleran, se quieren, no soportan ningún tipo de incompetencias, por eso es que debe ser que este mundo es perfecto; porque no hay gente que venga y dañe lo que el otro cosecha.

Puede que muchas veces todo esto me de miedo, pero al final, cuando siento la soledad, llega ella y me dice “no pienses que si no hay brisa, significa que el viento ya no quiere que tu sonrías”. Ella, me hace ver las cosas de otra manera, me levanta cuando me caigo, me abraza cuando siento un vacío apoderándose de mí, me besa en esos momentos que el mundo se viene abajo y de repente, ves que todo se ha salvado.

Me pregunto, ¿qué pasará si cierro los ojos?, ella me dice que no es bueno que lo haga, pero que aunque así lo sea, debo hacerlo. Cierro los ojos y me doy cuenta de que todo era mentira, que ese mundo, no es la realidad en la yo vivía. Me doy cuenta que donde de verdad yo pertenezco es tan vacío, tan superficial y tan grotesco, que por eso digo que mejor cierro los ojos.