
Cuando salimos, vamos a algún lugar y nos presentan a nuevas personas, muchas veces (cuidado y es siempre) tenemos esa idea de querer, no solo conocer a alguien nuevo, si no una persona que te guste y que tal vez pueda ser una nueva oportunidad para un “algo más”.
Lo típico es que vas a ese lugar, conoces muchas personas y al final solo te fijas en una, la que te atrajo por su atractivo, actitud, por lo que sea. Entonces te empeñas toda la noche en establecer conversaciones con ella, para así lograr de algún modo captar su atención.
Muchas veces este primer paso, es intento fallido, lo cual conlleva a que no le pares y te busques a otra o solo te pongas a disfrutar de la fiesta. Pero en otras ocasiones, para algunos con más frecuencia que otros, corres con la “suerte” –como le dicen- de que esa persona tenga toda su atención en ti.
Ok, lograste lo primero, ahora es cuando viene el momento de intentar impresionarla, aquí es donde se diferencian las personas inteligentes y los que no tienen capacidad de razonamiento. Los primeros –en los cuales me incluyo- nos fijamos en intentar impresionar a esa persona diciéndole o demostrándole alguna habilidad que poseamos de la manera más humilde posible; a diferencia de los segundos, que lo hacen, pero terminan pareciendo arrogantes o como les dicen “echones”, demostrando que su ego no tiene límites y eso los lleva al fracaso, esto a unos les pega en el ego y a otros se lo aumente (de una manera estúpidamente inexplicable).
Muy bien, si en esta segunda fase la persona se muestra muy interesada, es porque amigo mío, aquí puede que pase algo. Ahora ¿Cómo saber si es así o no?, ¿Cómo saber si esa persona solo demuestra interés pero no quiere más que una amistad?. La respuesta no es tan difícil como parece, bueno esto depende más de la otra persona, que de ti mismo.
El porqué digo esto, viene dado por algo que yo siempre resalto, que las personas NO HABLAN CLARO. Entonces, a raíz de esto, si tú eres lento, penoso o simplemente no te “lanzaste” a ver qué pasaba, la persona termina quedándose con las ganas y sin saber si la otra persona en realidad quería algo con ellos o no.
Con todo esto ¿ves que los primeros dos pasos no son difíciles?, ¿ves que es lo común que toda persona debería hacer?, el problema viene con la pregunta que ya antes mencioné “¿cómo saber si quiere conmigo o no?” y es por el hecho de que la persona no te dice de forma clara y precisa, si quiere o no hacer algo, quiere hacer poco o quiere hacer mucho. En vez de eso, se mantienen en silencio dejándote con la duda y como te dije, si no te lanzas, lamentablemente te quedas con la duda (y con las ganas).
En conclusión, si las personas HABLARAN CLARO, todo sería mejor, todo sería más fácil para TODOS y de esta manera no perderíamos tanto el tiempo. Así que HABLEN CLARO, DIGAN LO QUE QUIEREN Y LO QUE NO y ya, la vida es una sola, te da muchas oportunidades, allá tú si quieres aprovecharlas o no.
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