viernes, 7 de octubre de 2011

Te toco


Entro a tu alcoba en medio de la noche luego de que tantos pensamientos absurdos pasasen por mi mente. Lo hice porque sentí que así debía hacerlo, lo hice porque cada segundo tú me quitas el aliento.
Antes de entrar a tu alcoba te escribí una nota. No recuerdo que decía y tal vez está muy borrosa, pero al abrirla podrás tal vez sentir lo que yo siento. ¿Qué siento? No lo sé, no puede ser amor, no puede ser un simple sentimiento, no es posible que sea nada de eso porque cuando te veo todo mi mundo se vuelve perfecto.
Me armo de valor y abro tu puerta, te veo ahí acostada hundida en un sueño. Te observo y sonrío porque pienso y me digo a mi mismo “¿Cómo puede este ángel vivir en este infierno?”. Por unos segundos me quedé ahí admirándote y dándome cuenta que tu belleza es impresionante.
En un instante me empiezo a acercar a tu cama y tú empiezas a sentir me presencia, sigo haciéndolo intentando no despertarte pero a la vez eso es lo que quiero. Tú en un momento inesperado abres los ojos y me dices “¿Y tú qué haces?”. Me quedé congelado al oír tus palabras y solo pude decirte “Te traigo una pequeña nota de parte de un idiota”.
Ella me sonrió y me abrió espacio para que me acostase a su lado, tomó la nota y la abrió. Eres cuatro simples palabras que decían todo y nada al mismo tiempo, solo de esto depende cómo ella las tomara.
Se quedó viendo la nota por un largo segundo que parecía interminable, se volteó a verme y me dijo “¿tú sientes eso?”. Yo nervioso le contesté “Siento eso y mucho más, pero no tengo palabras para describírtelo, solo esas”. Ella sonrió y me respondió “Con estas pocas bastan”.
En un instante inesperado ella me tomó entre sus brazos y nos abrazamos. En medio de la oscuridad ahí estábamos, abrazados y sintiendo algo que no tenía descripción alguna, simplemente puedo decirles que era perfecto.
Una eternidad estuve abrazado a ella, sentí sus manos, su pelo, su aliento, su aroma, todo era como vivir una realidad alterna en donde no existen ni los más mínimos problemas, en donde solo existe ella y el idiota que escribió esas pocas letras.
Solo con sentirla de esta manera todo era más que suficiente, no podía pedir más, y sinceramente solo eso bastaba, tenerla ahí abrazada en una noche donde la soledad me abrumaba era lo que necesitaba.
Dejándonos llevar por el momento, nos besamos y sentí el sabor de sus labios, todo era mágico, todo era inexplicable, todo era como debía ser, todo era un cúmulo de cosas simples que me hacían saber que no lo necesitaba todo para vivir un momento perfecto, solo eso bastaba.
Te toco y te siento, te toco y sonrío, te toco y no pienso más nada, te toco y todo es perfecto, te toco y me doy cuenta que todo esto... es solo un sueño.

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