Aquí estoy, un día como cualquier otro, despertándome para cumplir con los compromisos pendientes. De camino al estudio en mi fiel deportivo, mientras escucho el rugir del motor combinado con la música, empiezo a pensar lo que me toca hacer el día de hoy.
Luego de un rato, intentaba recordar algo que sabía que era importante para mí, nunca logré hacerlo, me dije a mi mismo “¡qué mas da! Ya lo recordaré”. Efectivamente así fue, apenas entré al estudio, viendo que todo el escenario ya estaba montado, entre todos los que estaban ahí, la vi, a ella. Eso es lo que intentaba acordarme, que ella, Angelín, estaría grabando hoy por primera vez una escena… yo les confieso que ella siempre a sido mi actriz favorita.
Como director responsable que soy, como todo un profesional que soy, suspiré y mantuve la calma (muy dentro de mí pensaba lo mucho que la deseaba). Me acerqué a saludarla y le dije:
-¿Qué tal Angelín?- Yo le preguntaba.
-Pues aquí jefesito, calentando y preparándome para la escena- Ella algo penosa me decía.
- Mmm, bien preparada la chica, así es que debe de ser- Se lo decía, mientras la miraba de pies a cabeza.
- Usted sabe como es el negocio, hay que estar siempre lista… para todo- Me lo dijo con una gran sonrisa en el rostro.
- Jajaja bien dicho, te dejo, hay mucho trabajo que hacer- Lo exclamé imponiendo mi autoridad en el asunto.
- Usted mande que yo hago lo mío- Me respondió ella como buena empleada que es.
La escena de hoy, era algo que pondría a volar la imaginación de cualquier individuo (así sea hombre o mujer), esto porque con Angelín actuaría una de nuestras mejores chicas, la muy seductora Katy.
Llegó el momento y grité “Acción”. Generalmente este tipo de escenas eran tan naturales, eran tan perfectas, que dejábamos que todo fluyese por si solo, para así hacer todo esto más rea, porque obviamente que todo era actuado.
Las chicas empezaron a mirarse de arriba a abajo, esto lo hacían desde lejos. Se fueron acercando la una a la otra, lentamente, con pasos seductores, demostrando con cada uno de ellos lo mucho que se deseaban.
Empezaron a tantearse sin hacer aun contacto físico, solo visual, esta vez de una manera más detallada y más cercana. Luego de esto, comenzaron las caricias, los besos, se mordían los labios, se traspasaban el aliento del deseo, jugaban con sus lenguas dentro de la boca de la otra, se besaban el cuello, empezaba a calentarse el ambiente.
Seguido de esto, empezaron a quitarse la ropa. Primero se arrebataron los topless, empezaron a jugar con sus lenguas, pasándolas por sus voluptuosos senos, lentamente hacían todo este proceso, los acariciaban, los besaban, los lamían y lamían, una a la otra sin parar. Después sin pensarlo mucho Katy se agachó, le quitó la falda y el cachetero a Angelín, apoyándola contra una pared, introdujo su lengua dentro de su suave vagina, hizo esto por un rato largo, mientras solo es escuchaban los grandes gemidos de Angelín y el jugueteo de Katy en su zona intima.
Le tocó su momento a Angelín, tomó a Katy y la lanzó en el sofá. Le empezó a pasar la lengua por todo su cuerpo, por sus pechos, por su abdomen y piernas, hasta llegar hasta dónde debía, el punto G de Katy. La explosión de placer se sintió tan solo en cuestión de segundos, con los gemidos de Katy, que dejaban boquiabierto a cualquiera. Angelín tenía una gran habilidad con su lengua y estaba demostrándolo jugando con el clítoris de Katy, con su vagina entera, comiéndosela como si fuese un gran pastel de chocolate, ciertamente era un momento bastante excitante.
Seguido de todo esto pasó mucho más, si se los contara al detalle, creo que nunca terminaría. Terminamos la escena y ellas dos bien satisfechas, se besaron y se dijeron “buen trabajo”. Claro todo el resto de las personas que presenciaron el grandioso espectáculo, estaban sumamente “alborotados” (incluyéndome claro), como profesionales, aunque se nos notase, debíamos hacer como si eso fuese algo sin importancia para nosotros.
Todos se retiraron del estudio, yo me quedé para revisar unas tomas de otras chicas, siempre un poco adicto a mi trabajo quedándome hasta tarde para que todo saliese no bien, si no a la perfección.
De repente, escucho que la puerta suena, dentro de mí dije “¡qué ladilla quién vendrá a interrumpirme!”. Me levanté, abrí la puerta y… ahí estaba, la sexy Angelín bien escotada, luciendo unos sexys tacones, parada frente a mi puerta, yo con ganas de comérmela viva, pero como todo profesional, mantuve la calma y le dije:

-Cariño ¡qué sorpresa!, ¿a qué se debe tu presencia?- Yo le decía conteniendo las ganas de hacerla mía.
-Nada jefesito, solo vengo a decirle algo que quiero- Ella lo decía con total seguridad, de que estaba aquí para exigirme algo.
-¿Qué quieres? ¿Dinero? ¿Repetir alguna escena? Dime- Diciéndoselo bien claro, porque ya sabía cuáles eran sus intenciones.
-Se lo diré… después de esta escena quedé con ganas, con ganas de que me penetraran, con ganas de sentir que acaban dentro de mí y pues quiero que usted se encargue de eso- Me lo dijo con una cara de querer que la hiciese suya sin pensarlo.
Me quedé totalmente atontado, era una respuesta que claramente NO ESPERABA. Ella notó mi situación y se rió de manera penosa.
Se lanzó sobre mí sin pensarlo dos veces, me besó y solo me dijo “no es por negocios, es solo placer”. Después de esto, ya se imaginarán el momento de satisfacción infinita por el que pasé.
Yo como director de películas porno, lo que menos me imaginé en la vida es que me acostaría con mi actriz favorita, ¡mi actriz porno favorita!, la que siempre tanto deseaba en secreto por mantener mi ética en alto. Sin embargo como dicen “la carne es débil” y hubiese sido un completo imbécil si no aprovechaba ese gran momento que la vida me regalaba.
Lo más gracioso del asunto, es que después de eso, ella se enamoró de mí, esto fue así, porque ella me expresó que después de tener tantas experiencias sexuales, cuando estuvo conmigo, vio más allá del placer y sintió lo que es el amor.
Ella decidió dejar el porno y empezó a actuar en películas que ya no fuesen de esa índole. De igual manera tuvo mucho éxito, porque con esa actitud tan sexy que tiene y el cuerpazo que se gasta… bueno logra todo lo que se proponga. Todo esto para que terminase casándose conmigo, ¿qué tal?.
Ahora pasé de ser un simple director porno, a ser parte del elenco en mi propia cama, con una ex actriz porno, que ahora es mi amada esposa.
Una enseñanza después de todo esto, sería “No importa cuál haya sido el pasado de una persona, si la amas, eso es lo que menos le darás importancia”.
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