Según los estudios, esta es la “ciencia” que se encarga de la investigación de una manera bastante seria y responsable, de todo lo relacionado con el arte así llamado “rumbear”, abarca desde cómo hacerlo en el mayor disfrute posible, hasta cómo organizar una actividad de estas. Esto, y mucho más, es de lo que nos habla esta “cátedra”, en un estudio basado en este vicio que es necesario para todos (de una mayor manera para algunos y menor para otros), pero al fin y al cabo nuestro cuerpo nos pide que lo hagamos.
Muchos pueden considerar que las rumbas no son algo a lo que hay que prestarle mucha atención a la hora de llevar esta activada a cabo, y que son un simple bochinche (en su mayor parte sí pero no del todo). Esto es algo que se disfruta, relaja, y debe hacerse con responsabilidad. A la hora de pensar en salir una noche, hay que tomárselo en serio por la peligrosa jungla de Caracas, siempre debemos contar con personas responsables para ir de rumbea en grupo.
Si Caracas fuese New York, Los Ángeles, o por lo menos una ciudad en la que contaras con algo de seguridad, ahí sí podrías darte el lujo de salir sin control. Piensen que organizar una buena noche para ir a rumbear es algo importante. Suena un poco complejo todo esto, tal vez no muchos lo vean así, pero rumbear es algo que además de disfrutarlo, hay que tomarlo con responsabilidad, para que no termines arruinando tu vida en una noche o simplemente haciendo el ridículo frente los demás.
Esto en términos generales es lo que estudia la “rumberología”, como decimos coloquialmente “acaba los trapos”, amanece con tremendo “ratón” (síntomas de consumo excesivo de alcohol), eso es la esencia de esta gran actividad nocturna. Lo demás es indescriptible, es algo que debes vivir por ti mismo, y que viviré bastante con mi cargo de “escritor noctambulo” en @Caraotadigital, así que ya sabes “tripéatela” pásala bien.
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